Días pasados, el arqueólogo Jesús López Requena presentó en el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, que está instalado en Cuenca, su libro “El progreso con retraso. La telegrafía óptica en la provincia de Cuenca”. El acto de presentación contó con la presencia del gaditano y profesor Carlos Sánchez, autor de libro “La telegrafía óptica en Andalucía”, Juan Ávila, (presidente de la Diputación), Santiago Palomero (subdirector general de Museos Estatales, del Ministerio de Cultura), Sebastián Olivé (presidente de la Asociación de Amigos del Telégrafo) y el autor del libro. El director del Museo de las Ciencias, Jesús Madero, inició el acto dando la bienvenida al numeroso público asistente. Entre los invitados también estaban: Manuel Bueno (de la Asociación de Amigos del Telégrafo), Olga Pérez (del Colegio de Ingenieros de Telecomunicación de Madrid), Julio Cerdá (Archivero municipal de Arganda), Emilio Borque (experto en telecomunicación).

Jesús López Requena, con su libro, acompañado por algunos telegrafistas, Jesús Madero y Carlos Sánchez.
Juan Ávila anunció que iba a solicitar al Gobierno de Castilla-La Mancha que las torres telegráficas de Cuenca fueran reconocidas como Bien de Interés Cultural para promover su conservación y su probable uso social. Sebastián Olivé manifestó su alegría por la publicación de otro libro sobre las torres de telégrafo óptico y recordó el apoyo que su asociación de telegrafistas ha prestado al autor en este proyecto. Santiago Palomero leyó su interesante prólogo en el que detallaba las características de este completo estudio de las torres ópticas de Cuenca
Por su parte, el gaditano Carlos Sánchez destacó que “debemos alegrarnos de que se siga investigando sobre la telegrafía óptica con ésta y otras publicaciones para mejorar nuestro conocimiento de algunas torres gaditanas, como el Torreón de Puerta Tierra, que podía establecer una comunicación más rápida con Madrid y desde allí con Cuenca a mediados del siglo XIX. A pesar de los kilómetros, Cuenca y Cádiz se dan la mano en esta nueva publicación que nos permite saber más sobre el funcionamiento de la llamada “Torre Mathé” de las murallas de Puerta Tierra.

Taller didáctico con la colaboración del Archivo de Arganda.
Más tarde, el profesor Jesús López Requena desarrolló una simpática explicación de los principales motivos por los que decidió emprender hace cuatro años este trabajo exhaustivo de investigación del patrimonio conquense de la telegrafía óptica, que contaba con el mayor número de torres por provincia y se han conservado también la mayor cantidad de este patrimonio, en comparación con otras comunidades. Además de realizar una breve historia de la telegrafía óptica, Jesús López Requena confirmó que su libro había conseguido un inventario definitivo de las torres telegráficas de Cuenca, en dos líneas diferentes: en la de Madrid a Valencia (que continuaba después a Cataluña) y en el Ramal de Cuenca (desde Tarancón). El autor destacó la aportación de otros capítulos dedicados a los torreros-telegrafistas que trabajaron en estas torres y al final de la telegrafía óptica, que fue sustituida en pocos años por la moderna telegrafía eléctrica.

Acto de presentación del libro: Juan Ávila, Santiago Palomero, Sebastián Olivé y el autor del libro.
Finalmente se realizó un taller didáctico, organizado por el Archivo municipal de Arganda, para el montaje de maquetas de torres telegráficas que permitían el envío de mensajes codificados. El delegado de la Asociación de Amigos del Telégrafo en Cuenca, Benjamín Prieto, transmitió varios mensajes en código Morse, por medio de señales luminosas, entre dos puntos distantes de Cuenca (el Centro de la Naturaleza Ars Natura y el propio Museo de las Ciencias). (Texto: Carlos Sánchez Ruiz)
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