Gente y habitantes de Cadiz » 064. FERNANDO CANO-MANUEL ABÁRZUZA. Un sacerdote gaditano en la selva de Brasil.

064. FERNANDO CANO-MANUEL ABÁRZUZA. Un sacerdote gaditano en la selva de Brasil.

3 11 2009

Canm_6La vida de este gaditano nacido el 20 de enero de 1931 en la calle San Francisco es un ejemplo admirable de amor y entrega a los demás y, en particular, a las comunidades más pobres de Brasil.

Nada parecía indicar que Fernando Cano Manuel fuera a ser religioso. Perteneciente a una de las familias de más rancio abolengo de Cádiz, las paredes de su casa estaban adornadas de retratos familiares de ministros, embajadores, marinos de Guerra y militares. Hijo del capitán de Artillería, José Luis Cano-Manuel Aubarede, y de Dolores Abárzuza y Pacheco, fue enviado a estudiar al colegio de San Felipe Neri, de los Marianistas, siendo su promoción la primera que estudió en el colegio de extramuros.

Fernando quería ser marino. No podía ser de otra forma. En su familia, tanto por los Cano Manuel como por los Abárzuza, abundan los marinos de guerra. Pero cuando está a punto de terminar el bachillerato, siente la vocación religiosa. Su familia queda sorprendida. Fernando es un niño, aunque formal y religioso, que le gusta de salir a calle, sale con chicas, juega al fútbol y es travieso. Nada hacía sospechar esa decisión. Pero tampoco resulta extraño. Su familia es de profundas raíces religiosas, de misa y rosario diario, y de firmes convicciones. Para esa trascendental decisión, recuerda hoy Fernando, influyeron la conducta y el ejemplo de los marianistas encargados de su educación, como el padre José María o la de tantos religiosos muy conocidos por todos los gaditanos, como don Ciraco Alzola o don Raimundo Urréjola.

Finalizado el bachillerato, con apenas diecisiete años, Fernando Cano Manuel abandona Cádiz con dirección al noviciado que los marianistas tienen en la localidad vasca de Elorrio. El 17 de septiembre de 1949 hace sus primeros votos y es destinado a Carabanchel-Madrid para que estudie Filosofía en la Universidad Complutense.

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El día de su ordenación sacerdotal en la S.I. Catedral de Cádiz. Saludando a amigos y familiares.

En Madrid hace toda la carrera universitaria, alternando con la vida religiosa de su comunidad. En 1954, completada su formación en la Complutense, el religioso gaditano es enviado al prestigioso colegio de El Pilar, en la calle Castelló de Madrid, para ser profesor de Filosofía y Latín durante cuatro años.

canoMan_5Fernando Cano Manuel quiere ordenarse sacerdote y en 1959 marcha a Friburgo para estudiar Teología y completar su formación religiosa. En la Universidad de Suiza será discípulo del famoso profesor Bochensky, un filósofo polaco que había sido miembro destacado del Partido Comunista de Polonia y enviado a estudiar teología para poder rebatir los argumentos de los católicos. Durante esos estudios, Bochensky sufrió una transformación total y quedó convertido al catolicismo, pasando a ser uno de los profesores más prestigiosos.

Por fin, el día de San Pedro del año 1964, Fernando Cano-Manuel es ordenado sacerdote en la Santa Iglesia Catedral de Cádiz por el obispo Antonio Añoveros. La ceremonia es emocionante y al lado del nuevo sacerdote se encuentra toda su familia y sus numerosas amistades.

Ya sacerdote, el padre Cano Manuel es enviado por sus superiores a Valladolid, donde los marianistas tienen otro colegio. Fernando permanece allí varios años como director.

En 1970 pasa destinado, como director, al colegio de San Felipe Neri, de Cádiz, donde se reencuentra otra vez con amigos y familiares. De esta época el sacerdote conserva amistades con antiguos alumnos y guarda gratos recuerdos.

Tres años más tarde tiene que abandonar Cádiz ya que sus superiores lo destinan a la Administración Provincial de Madrid, como delegado de Obras Apostólicas de la Congregación Marianista. En ese tiempo completa su formación teológica con unos cursos de Sagrada Escritura que realiza en Israel.

Durante este destino, el sacerdote gaditano recibe un encargo que a la larga va a resultar trascendental en su vida. A los Marianistas les piden que envíen medios económicos y personales a Brasil. Fernando Cano Manuel empieza a organizar la misión evangélica en América y envía a los primeros religiosos a esa zona.

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Poco más tarde tiene que viajar personalmente hasta América para entrevistarse con el obispo de la zona y estudiar sobre el terreno la misión encomendada a los religiosos marianistas. Allí Fernando toma una valiente decisión muy coherente con su conducta y comportamiento religioso. Entiende que debe predicar con el ejemplo y que debe ser el primero en acudir a esa misión. A su regreso a Madrid, solicita ir destinado a Brasil.

El padre Fernando Cano Manuel Abárzuza, en el colegio de las Esclavas de Cádiz. El monaguillo de la izquierda es Antonio (guaqui) Cano Manuel

Esta decisión causa sorpresa entre sus superiores. Cano Manuel es experto en Teología Bíblica, se ha formado ampliamente en las mejores universidades españolas y europeas y cuenta con una dilatada experiencia como director de prestigiosos colegios. Por sus estudios y experiencias parece llamado a empresas superiores y de mayor responsabilidad dentro de su comunidad religiosa. Sin embargo la decisión de este sacerdote es firme. Entiende que su obligación es ir a Brasil y convence a sus superiores.

Así que en 1974, el sacerdote gaditano comienza una aventura que aún no ha finalizado. Primero es enviado a Bauru, perteneciente al distrito de Sao Paulo, para organizar los estudios teológicos de la provincia de Botucatu.

Más tarde toma contacto con las comunidades del Río Paraná, Tupa y con unas reservas indígenas de Pontealta. Posteriormente trabaja y convive con los indios de las tribus Tupi, que llevan a cabo durísimos trabajos en la selva, como la recogida del caucho.

CaMan_2La vida de este sacerdote sufre una radical transformación. Los problemas de su comunidad son completamente distintos a los que se enfrentaba en España.

Fernado Cano Manuel cruzando el río Paraná con un niño nativo. Detrás, otro sacerdote marianista.

Allí, en el Brasil profundo, tiene que enfrentarse a la miseria más absoluta, a la explotación de hombres, mujeres y niños, a los trabajos sin salarios, La vida de Fernando se desenvuelve en comunidades donde la delincuencia y la prostitución son algo habitual y donde la dignidad del hombre es pisoteada continuamente por otros hombres. La lucha de Cano Manuel y de los religiosos marianistas tiene que ir dirigida tanto a elevar la educación y nivel de vida de los miembros de esas comunidades de trabajadores, como a que recuperen su dignidad y los valores morales.

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Misa en uno los poblados de la selva de Brasil. El padre Cano Manuel con los miembros de una tribu.

Después de más cuarenta años en Brasil, Cano Manuel asegura que se ha avanzado algo en la mejora de las condiciones de vida, pero que aún falta mucho.

Actualmente Fernando Cano Manuel está en Marilia, dedicado al llamado ‘Proyecto Barracón’, que cuenta con el apoyo de Manos Unidas, para atender a los jóvenes delincuentes entregados a vigilancia educativa. Con 79 años mantiene una extraordinaria actividad y alterna esos proyectos con sus clases como profesor en la Universidad Juan Pablo II.

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Fernando Cano Manuel durante una de sus últimas visitas a España. En la Venta El Maestro, almorzando con unos amigos, Francisco Navarrete, José María Otero, Juan Ramón Cirici, Javier González-Santiago, Antonio Cano Manuel y Rafael Gallardo

Su actual vida en Brasil es algo más tranquila que hace unos años. Atiende la parroquia y se ocupa del proyecto Efetá (Ábrete), para buscar trabajo a los sordomudos. Es muy aficionado a la lectura y es ‘hincha’ del Corinthias.

Cada dos años viene unos días de vacaciones a España. Antes se alojaba en casa de su hermano Manolo, en Conil, pero desde que éste falleció lo hace en Cádiz, en casa de su sobrino Antonio Cano Manuel (guaqui). Visita a su familia y amigos y le encanta pasear por su Cádiz natal y tomar una copa de Chiclana.

Hace muy poco, un amigo y pariente le preguntó a Fernando qué pensaba de la Teología que había estudiado cuando se encontraba entre los indios de esas tribus perdidas del Brasil. Y Fernando, con esa sonrisa bondadosa e inteligente que posee, sencillamente contestó: “Que no sabía nada. Ellos, los indios de esas tribus pobres, son la verdadera teología”.


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3 respuestas a “064. FERNANDO CANO-MANUEL ABÁRZUZA. Un sacerdote gaditano en la selva de Brasil.”

14 11 2009
MIGUEL ANGEL CASTELLANO PAVON (22:33:21) :

OCUPANDO EL CARGO DE DIRECTOR DEL COLEGIO DE SAN FELIPE NERI, TUVE EL GRATO HONOR DE TENERLO COMO PROFESOR DE ARTE. TODO UN LUJO EN CUANTO A SU TRATO Y EXPLICACIONES. TODAVIA RECUERDO LA GRAN SENSIBILIDAD A LA HORA DE DESCRIBIR CUALQUIER OBRA DE ARTE.

15 11 2009
guaqui (21:17:38) :

CHOTIN: NO ES HINCHA DEL CORINTHIAS, ES HINCHA DEL CADIZ, COMO DEMOSTRO, DANDO LA CARA “PA LO QUE FUERA” EN EL ULTIMO CADIZ -BETIS, HOMBRE ¡¡¡¡¡¡¡¡QUES GADITA.

29 12 2009
Abárzuza : informations, photos, carte, vue satellite (15:20:41) :

[...] Felicidades de parte de tu compañero y compañeras de clase y de los profesores de la escuela. …Gente y habitantes de Cadiz » 064. FERNANDO CANO-MANUEL ABÁRZUZA …Hijo del capitán de Artillería, José Luis Cano-Manuel Aubarede, y de Dolores Abárzuza y Pacheco, [...]

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