Gente y habitantes de Cadiz » 084. FEDERICO SAHAGÚN REPETO. Decano de los abogados gaditanos

084. FEDERICO SAHAGÚN REPETO. Decano de los abogados gaditanos

23 11 2009

saha_1cadizPocos días después de que, en Febrero de 1991 falleciera Federico Sahagún Repeto, a los 85 años de edad, Diario de Cádiz publicó un obituario, escrito por Don Antonio Orozco Acuaviva, catedrático de Historia de la Medicina de la Universidad de Cádiz, y Director de la Academia Hispanoamericana, que refleja muy bien la personalidad de nuestro personaje, y que tituló “Federico Sahagún o la amistad”, y comentaba: “Creo que fue Cicerón quien afirmó que después de la Inteligencia es la Amistad la condición más humana, que nos distingue de los demás seres de la creación. La Fidelidad y la Amistad han sido los dos atributos que, después de su clara inteligencia, han llevado a Federico Sahagún Repeto a alcanzar la estima y consideración que a través de su vida logró, y que le permitió recibir el respeto y la admiración de todos cuantos le conocimos. Por su inteligencia obtuvo un alto prestigio profesional en el mundo del Derecho, siendo durante muchos años Decano del Colegio de Abogados de esta ciudad, y desempeñando cargos importantes en su profesión.

saha_2cadiz

José María Pemán da lectura a su obra ‘Cuando las Cortes de Cádiz’ en el Ventorrillo del Chato para unos amigos gaditanos, entre ellos Federico Sahagún.

Por la fidelidad a sus amigos consiguió la sincera estima de las personalidades más significativas de la vida gaditana. Valga como ejemplo la amistad íntima que le unió a don José María Pemán a todo lo largo de su existencia, y de quien conservaba innúmeros recuerdos personales, de los que estuvimos hablando en su domicilio hace pocos días, recordando el décimo aniversario de su fallecimiento. La confianza que le tenía don José María le llevó a nombrarle miembro de su junta directiva del Ateneo, cuando alcanzó la presidencia en 1934, y en este puesto permaneció ininterrumpidamente Sahagún durante cincuenta años … que no creo haya caso igual en la historia de los Ateneos de España, y por cuyo motivo recibió en 1984 el nombramiento de Ateneísta de Mérito, y un cálido homenaje de sus consocios, así como recibiera otros muchos homenajes con motivo de su jubilación en la judicatura. También siendo don José María director de la Real Academia Hispano Americana ingresó Federico en esta corporación en 1975, y desde hace diez años, ha permanecido ininterrumpidamente en su junta directiva con el cargo de tesorero, donde continuaría con beneplácito de todos, pese a su intermitente enfermedad en los últimos años.

saha_3cadiz

El matrimonio Sahagún Martín de Mora con todos sus hijos, María Pepa, Federico, Tere y José Manuel

Como vemos, la fidelidad, la entrega a sus obligaciones y la persistencia de la amistad, fueron algunas de las virtudes de ese hombre bondadoso, correcto, de trato exquisito, compañero y amigo de todos cuantos le conocían, que se llamó Federico Sahagún Repeto, y cuya pérdida enlutece hoy muchas instituciones gaditanas, porque se había ganado el aprecio de todas. Que Dios le tenga en su seno.”

85 años antes, el 31 de Diciembre de 1905, nacía en Cádiz Federico, hijo de José Sahagún y de María Repeto. Ésta última era descendiente de un comerciante en perfumes, genovés, que llegó a Cádiz en 1790, y, casándose 6 años después con una gaditana (Concepción Casablanca), en la Iglesia de San Antonio, fueron padres de cinco hijos que difundieron el apellido, Repeto, conocido en nuestra ciudad.

Federico cursó Básicas y Bachillerato en el histórico colegio de San Felipe Neri. A su término, estudió Magisterio, que comenzó a ejercer en 1930, en distintos centros de la ciudad.

Pero el destino hizo que conociera a la joven Mª Teresa Martín de Mora, y, pretendiéndola a través de la “reja” de su casa, en la calle General Menacho, tuvo la oportunidad de descubrir el “mundo” de un despacho de abogados. Manuel Martín de Mora, padre de Mª Teresa, oriundo de Arcos de la Frontera, de donde fue alcalde, era Abogado, y tenía instalado su despacho en el bajo de la calle General Menacho, nº 2, de forma que Federico enseguida se dio cuenta de su verdadera vocación y, mientras le pedía a su novia que lo “esperara”, ejercía la docencia como Director de la Escuela Municipal de la Playa y el cargo de Inspector Escolar Municipal, y estudió por libre la carrera de Derecho, licenciándose por la Universidad de Granada, y jurando el cargo de Abogado el 26 de Noviembre de 1936, ya iniciada la guerra civil

Es muy curiosa la crónica del Juramento, dada en la Información de Cádiz, del 27.11.1936:

“En la Audiencia. Juramento de un nuevo Letrado. En la mañana de ayer, a las once, se constituyó el Tribunal en Pleno para el solemne acto de recibir el juramento al nuevo Letrado, incorporado a este Ilustre Colegio, Don Federico Sahagún y Repeto, Director de las Escuelas de la Playa. El Tribunal lo constituyeron, bajo la Presidencia de don Juan García Murga, los Magistrados don Luís López Martín, don Antonio María Vacas, don Francisco Valera Fernández y don Pedro Cano Manuel; abogados fiscales don Felipe Rodríguez Franco y don José María Quintero. El momento de la Jura revistió solemnidad por ser el primer juramento en el que ha vuelto a presidir el Crucifijo, como siempre se hizo en la Católica España en todos los Tribunales de Justicia.

Dada la voz de “Audiencia Pública”, entra en la Sala el señor Sahagún, acompañado del también abogado, don Manuel Martín de Mora, que actúa como padrino en el acto. Dada cuenta por el Secretario del Tribunal, don José Luís Molina, del oficio del Decano del Ilustre Colegio de Abogados, acordando la incorporación, por el Presidente, hallándose en pié el nuevo abogado, frente al Crucifijo, se le toma juramento en la forma siguiente: “¿Juráis guardar las leyes constitutivas del Estado Español, ser fiel al Jefe del mismo y cumplir bien y fielmente todas las obligaciones que las disposiciones legítimas y reglamentarias os imponen?”. “Sí, juro –contestó el señor Sahagún con voz firme y emocionada-, colocando la mano derecha sobre los Santos Evangelios.” “Si así lo hacéis, Dios os lo premie, y si no, os lo demande”, son las palabras finales de la Presidencia. Terminado el acto, felicitaron efusivamente al señor Sahagún, y éste obsequió a todos con exquisitos habanos.

Muchas fueron las personas que, invitadas por el señor Sahagún, y otras por ejercicio de sus cargos, asistieron al acto, hallándose entre ellas los abogados señores Martel, Pérez y Díez de Velasco, Martín de Mora, Gutiérrez, Farfán, Fernández Repeto, Díaz de la Jara, Hervías, Quiñones y Ariza, Alcalde de Cádiz, señor Carranza, D. José Sahagún padre del nuevo Letrado; Sres Martín de Mora (don Manuel y don Antonio), don José y don Camilo Gálvez, don Victoriano Verdier, señores Treviño, Larraondo, Marín (don Luís), Benítez Morera, Carbajo (don José y don Francisco), los oficiales de Sala, señores Gutiérrez Sánchez y López Laguna, de lo Contencioso, señor Quirós, y demás personal Auxiliar de la Audiencia y Secretarias.

Bien sabe nuestro amigo Federico Sahagún cuánto se le quiere en esta Redacción, y por ello la sinceridad de nuestra felicitación, deseándole que en la profesión que va a ejercer tenga siempre los mayores aciertos y mejores éxitos, y que ha de serle, como a nosotros, de grato recuerdo el que sea en la Audiencia de Cádiz, el primero que ha vuelto a prestar juramento en acto oficial ante el Crucifijo, que ha de presidir y regir siempre nuestros actos en la España que en estos momentos está reconquistando el Ejército, a cuyo frente está ese Caudillo a quien ha jurado ser fiel el nuevo abogado”.

saha_6cadiz

Federico, Tere y José Manuel Sahagún Martín de Mora, con su padre, Federico Sahaagún Repeto

Una vez que ya era Abogado, por fin pudo casarse con Mª Teresa, y, con lenguaje rimbombante y algo cursi, esta fue la crónica del evento:

LA INFORMACIÓN: 11/VII/1937 (domingo): Boda de la bellísima y gentil señorita María Teresa Martín de Mora y Sánchez con el joven abogado don Federico Sahagún Repeto. A las cuatro de la tarde ayer, se celebró en nuestra capital, el enlace matrimonial de la bella y distinguida señorita María Teresa Martín de Mora y Sánchez con el joven abogado y teniente provisional del Cuerpo Jurídico Militar, don Federico Sahagún Repeto. Esta ceremonia nupcial tuvo lugar en el domicilio de los padres de la novia, señores de Martín de Mora (don Manuel).

El arte y buen gusto de Manolo Accame preparó en una de las habitaciones de la casa, un improvisado pero muy lindo altar. Arriba la imagen del Sagrado Corazón de Jesús; abajo la de la Inmaculada, y rodeando a ambas, en artística ordenación, profusión de blanquísimas flores. A la hora indicada, llega a la capillita el cortejo: María Teresa, que estaba encantadora con su elegante traje blanco de crep satén y luciendo los simbólicos azahares, apoya su brazo en el de su padre y padrino Don Manuel Martín de Mora,; y el novio, que viste el uniforme del Cuerpo al que pertenece, ofrece el suyo a su madre y madrina doña María de la Gloria Repeto de Sahagún.

El Ilmo. Sr. don José Gálvez, Director del Conservatorio Oficial de Música, y tío del contrayente, es el encargado de unir a la simpática pareja. Lo mismo a la llegada del cortejo a la capilla que durante la ceremonia, actúa una notable y magnífica orquesta que dirige el joven y ya muy destacado concertista de piano don José María Garrido, y de la que forman parte los jóvenes artistas Srta. María del Rosario Ortega, don Antonio de Rivas, don Jaime de la Torre y don Antonio Bueno. Finalizada la ceremonia, los recién casados reciben las felicitaciones de los invitados.

Son testigos de la boda, don Pedro Ogalla, alcalde accidental de la capital; don José María Pemán, don Francisco Clotet, don Marcelino Rancano y don José Antonio Pérez y Díez-Velasco. El número de invitados era considerable. Los Sres. de Martín de Mora, con sus hijos don Manuel y don Antonio, y los Sres. de Sahagún (don José), con sus lindísimas hijas María del Pilar y María Antonia, dedican a los asistentes las más exquisitas y delicadas atenciones. Está presente la Sra. doña Virtudes Orellana, viuda de Sánchez, abuela de la novia. El elemento joven femenino tiene en este acto una magnífica y muy bella representación, en las señoritas de Pérez y Díez-Velasco, Dolarea, Baldazano, Jiménez Alfaro, Marín, Muñoz y Ruiz Vilchez, Esquivel, Martín López, García López, Domínguez de Cepeda, Latorre, González Beza, Rodríguez Bodria, García Veas, y algunas otras.

De matrimonios estaban los señores de Pemán (don José María), Pérez y Díez-Velasco (don José Antonio), Gálvez Ruiz (don Camilo), Muñoz Beato (don Germán), Fernández Pernía, Verdier, Balaguer, Franco y Domínguez de Cepeda. Las jóvenes señoras doña Cristina Lutheref y María Cañabate. De caballeros recordamos a don Carlos Martel, don Ángel Rodríguez Pascual, don Joaquín Fernández Repeto, don Francisco Alonso, don Luís Adalid, don Víctor María de Sola, don Enrique Farfán, don José Domínguez Sevilla, son Sergio Martín Ciruelos, don Serafín Pró, don Pedro y don Cristino Sánchez Orellana, y los señores Quintero Palomino y otros. Servido magníficamente por la Repostería Viena, se obsequió a los invitados con espléndido lunch. Los ya Sres. De Sahagún (don Federico), después de recibir múltiples enhorabuenas, a la que unimos la nuestra, fervorosa y sincera, salieron en el Express con dirección a Sevilla y otras poblaciones.

DE PEÑARROYA A CÁDIZ.

Al terminar la guerra civil, Federico fue destinado a Peñarroya (Córdoba), como Teniente Jurídico, donde, durante unos meses, vivió con su joven familia, ya que había nacido su hija mayor, Mari Pepa. A su vuelta a Cádiz, se dedicó plenamente al ejercicio libre de la Abogacía, profesión que desempeñó durante más de 50 años, con gran prestigio y honestidad, ostentando el cargo, a su jubilación, de Magistrado Suplente de la Ilma. Audiencia Provincial de Cádiz, hasta los 80 años.

Además del ejercicio libre profesional en su bufete particular, Federico fue Secretario del Tribunal Tutelar de Menores, Letrado Asesor del Excmo. Ayuntamiento de Cádiz y Asesor Jurídico de los antiguos Servicios Municipales de Agua y Electricidad. En este organismo se produjo un hecho único: cuando Federico se jubiló, los trabajadores le dieron una comida-homenaje de despedida. Con seguridad, habrá sido una de las pocas veces en la que unos asalariados homenajean al abogado de la empresa. Toda una demostración de la honradez y el buen estilo que siempre guió la vida de Federico, y que le hicieron merecedor de la Medalla de Oro de la Abogacía, la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, el Botón de Oro de la Mutualidad de Previsión de la Abogacía, y la prestigiosa Medalla de Plata de la ciudad de Cádiz, concedida por el Alcalde de la ciudad, D. Emilio Beltrami.

saha_4cadiz

Federico Sahagún fue presidente durante varios años del Tenis de Cádiz. En la foto aparece junto a Manuel Santana, Manuel Orantes y la Reina de las Fiestas Típicas Gaditanas, Amalia Guillén, en una fiesta celebrada a bordo del vapor de El Puerto.

Muy vinculado a la curia gaditana, perteneció a la Junta de Gobierno del Iltre. Colegio de Abogados de esta ciudad, ostentando el cargo de Decano, desde 1.967 a 1972.

Persona de gran cultura y amplias relaciones sociales, mantuvo una profunda amistad con Don José Mª. Pemán, interpretando en público sus obras teatrales con un inolvidable grupo de intelectuales gaditanos que, alrededor del ilustre paisano, se reunían en el sótano del Ventorrillo del Chato, donde homenajeaban a los personajes célebres de la época. Muestra del ingenio de Don José María, y de su amistad con Federico Sahagún fue el poema que, en un trozo de papel, le escribió a los postres de una comida en la que Federico invitó a varios amigos, para celebrar una suculenta minuta de honorarios que había cobrado por defender, de forma notable, los intereses de un comerciante que se declaró en quiebra:

“Yo, que empecé de Abogado,
dejé el Bufete colgado
y me dediqué a escritor.

Gané “perras”, sí señor,
Más no pude sospechar
que, a cuenta de sus apuros,
se le pudiera sacar
a un quebrado tantos duros.

Si yo llego a presumir,
lo que se podía exprimir
el limón de un inocente:
¡Adiós, “Divino Impaciente”,
te quedas sin escribir¡”.

De ideología monárquica y conservadora, y con profundas inquietudes intelectuales, Federico Sahagún fue Diputado Provincial, Presidente del Real Círculo de Balmes, Tesorero de la Real Academia Hispanoamericana, hasta su muerte, y Ateneista de Mérito.

Su afición al tenis y sus buenas dotes organizadoras, permitieron el impulso del Real Club de Tenis, cuya Presidencia ejerció para acercar al pueblo gaditano este centro deportivo y social, logrando, al transformar las pistas de cemento a tierra batida, que se celebraran campeonatos con las mejores figuras del momento, a nivel nacional e internacional.

En el terreno personal, Federico fue un auténtico patriarca, consiguiendo atraer a su alrededor a su familia, en diarias e interminables reuniones, a quienes, incluso, convocó, cuando, 2 años antes de su muerte, estuvo enfermo y, creyendo que eran sus últimos momentos, recibió la extremaunción. Aún cuando había tenido multitud de ocasiones, a lo largo de su vida, de demostrar su profunda Fe, ese momento compartido, protagonizado por él con alegría y serenidad, dejó honda huella en toda su familia.

saha_5cadiz

Federico Sahagún y María Teresa Martín de Mora en el salón de su casa rodeados de us nietos.

Cuñado de dos “grandes“ gaditanos (en “tamaño físico” y en personalidad), Manuel y Antonio Martín de Mora, Procurador de los Tribunales, y Gerente, entre otras cosas, del mítico y prestigioso “Cortijo de los Rosales”, respectivamente, vivieron juntos, como una gran familia, en la calle General Menacho, teniendo la Plaza de Mina como el “patio” de su casa.

Con Mª Teresa estuvo felizmente casado durante 53 años, pero, desgraciadamente, tuvieron que sobrellevar la pérdida, a los 47 años, de su hija mayor, Mari Pepa, inolvidable religiosa de la Orden de Las Esclavas, de esta ciudad.

Sus otros hijos, Tere, Federico y José Manuel (Abogado, muy querido en Cádiz, recientemente fallecido), heredaron, y han sabido transmitir, su don de gentes, su espíritu generoso, su amor por Cádiz y su pasión por el Derecho.

Cuando su nieta mayor se colegió como Abogado, Federico comentó que “ya se podía morir tranquilo”, porque había conseguido transmitir su inquietud por la búsqueda de la Justicia y la Defensa de los necesitados. Seguro que, desde el Cielo, ya sabe que hay tres nietos, más que también son Abogados, y bisnietos en los que han calado esos sentimientos. … entre ellos, ya están correteando un Federico y un José Manuel Sahagún … Quién sabe si serán la quinta generación de juristas gaditanos …


Acciones

Informacion

2 respuestas a “084. FEDERICO SAHAGÚN REPETO. Decano de los abogados gaditanos”

23 11 2009
TERESA (13:07:42) :

Nuestro abuelo Federico, que era fundamentalmente un hombre BUENO, tuvo la suerte de tener a su lado una mujer excepcional, a la que hoy no podemos dejar de recordar, los que tuvimos la suerte de crecer a su lado y configurar nuestra personalidad por los valores que ellos nos transmitieron. Siempre los llevaremos en nuestro corazón

23 11 2009
Ignacio Moreno Aparicio (15:53:37) :

Federico Sahagún Repeto fue un gran enamorado de todo lo gaditano, excepcional padre de familia, gran señor y gran caballero. Defendió entre otras muchas cosas al Ateneo durante toda su vida y ofreció un ejemplo de lealtad y de elegancia permanentemente para los que tuvimos la suerte de ser su amigo a pesar de la diferencia de edad.
Ignacio Moreno Aparicio

Deje un comentario

usted puede usar estos tags : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>