Del uniforme al pañuelo blanco porque Eduardo, toda su vida laboral, ha sido un popular guardia municipal en Cádiz, pero siempre tenía muy cerca del corazón el pañuelo blanco que guardan todos los aficionados a los toros para pedir las orejas, porque su natal barrio de Santa María, el flamenco y los toros han sido sus ilusiones, que ha conservado siendo un activo miembro vecinal de la barriada de Loreto, donde todos le conocen por su nombre. Se le puede encontrar en una novillada en Guillena, en Cortes de la Frontera o en Villaluenga. Eduardo Llorens Ruzo es un aficionado incansable, de los se mueven, y lejos, para ver un valor que despunta. Y eso que en su Cádiz natal no hay festejos con regularidad desde hace cuarenta años. Abonado a la plaza de toros de El Puerto de Santa María, no falta a los festejos de Feria del Caballo ni a la plaza de Chapín. Unos dirán que más que afición es fiebre, en todo caso le viene de familia y de barrio. De familia porque en su casa un día de toros era una fiesta y de barrio porque nació en Santa María, el antiguo arrabal taurino donde estaba la Casa de Matanza de Cádiz: “Yo soy aficionado desde que me llevaba mi abuelo a la plaza de Cádiz. Lo más antiguo que me acuerdo en Cádiz es un festival con Domingo Ortega, en los años cincuenta. Siempre he ido a los toros y conozco todas las plazas de España”. (Eduardo Llorens Ruzo, policía municipal que durante muchos años prestó sus servicios en la plaza de abastos).
Cuenta que se aficionó porque veía y vivía un día de toros como una fiesta: “como una alegría, eso de salir a la calle, vestirse bien, con mi padre y mi abuelo que eran muy aficionados ” Con esa disposición y con toreros gaditanos como los Villodres, Antonio González, Chano Rodríguez o figuras como Mondeño, Limeño o Rafael de Paula, la afición fue creciendo. Nunca fue aficionado de peñas taurinas aunque hace unos veinte años, colaboró con la del torero rondeño Pepe Luis Martín cuando se fundó en su barriada de Loreto: “Estuve vinculado a la peña El Maletilla de Gatica, no pertenecía, pero frecuentaba la peña. Luego estuve en la Peña Antonio Ordóñez que luego fue Peña José Luis Parada y ahora es Peña del Real Madrid”. Las vueltas que da la vida.
(Antonio Romero, Eduardo Romero Llorens con su abuelo Eduardo, y el popular barbero de la calle Nueva Francisco Domínguez Braza, disfrutando de un día de toros en El Puerto de Santa María).
Lo que sí que hizo fue movilizarse con la afición ayudando al gaditano Currito Aibar, cuando toreó en El Bosque en 1981 y desde Cádiz se movilizaron 23 autobuses: “Cádiz cada vez que sale un novillero pegando pases se vuelca”. En 1993 fue a la plaza portátil instalada en Cádiz para un festiva en Telegrafía sin Hilos y de nuevo vivió el toreo en su ciudad: “fui con mi mujer y mi hija. Yo había escrito muchas cartas al director del Diario de Cádiz reivindicando la plaza de toros.Vi a dos aficionados, Paco Reyes y Adolfo Gómez, pidiendo firmas para la plaza multiusos allí, en el mismo tendido. Me impactó y me ofrecía para colaborar. Quedamos en el bar Los Pabellones y al día siguiente les recogí en Loreto quinientas firmas a favor de la multiusos. En la sede de la Asociación de Vecinos se me ocurrió lo de formar la gestora y darle el nombre de gestora.Allí se sumó el doctor José Almenara Barrios y otras personas de Loreto y se creo la gestora a la que creo que se le debe algo de esta movida última a favor de los toros en Cádiz. Que tenga cuidado Jerez con el estado de su plaza y la mime porque lo de la perdida de la plaza de Cádiz fue una tragedia que no hemos podido arreglar”.

(Eduardo es gran partidario del nuevo torero gaditano Fran Gómez. En la foto aparece junto al torero, Gómez Periñán entonces delegado del Gobierno Andaluz en Cádiz, y los miembros de la Gestora Pro Plaza Multiusos en Cádiz Adolfo Gómez, Juan reyes Álvarez y Juan Nondedeu Saldaña. Eduardo y los otros miembros de la gestora recibieron una distinción en Jerez por su desmedida afición).
Al objetivo de que se construya una multiusos en Cádiz le ha dedicado, en compañía de otros entusiastas aficionados, los últimos trece años: “esto es la cuna del toreo y Cádiz y este rincón merecen una multiusos de categoría”. Eduardo Llorens mira al futuro taurino con optimismo: “dentro de la enfermedad que padece Cádiz hay un rayo de esperanza por el futuro PGOU y por Fran Gómez que le he visto muletazos de mucha calidad. Además se vio en la plaza portátil que instalaron a un espectáculo taurino boicoteado y muy caro y en una plaza portátil, cosa que no le gusta a muchos aficionados, asistieron 3.000 personas y con esos precios en Cádiz no se llena ni el Pemán, que tiene dos mil localidades, mientras que la portátil tenía 3.500. A ver qué artista llena el Pemán con esos precios”. Sigue Llorens en su lucha por la fiesta: cartas al director defendiendo la fiesta y muchos festejos, todos los que puede, en el cuenta kilómetros. Ha participado en campañas para que los medios ofrezcan más información taurina. Eduardo sigue incansable con su afición, acudiendo a todas las plazas en compañía de su esposa, otra gaditana de pura cepa muy apreciada por todos, y ahora se ilusiona con Fran Gómez y ayuda, empuja, moviliza y aprticipa en la organización de viajes en autobús para seguir al torero. merece la pena hablar con Eduardo del Cádiz que conoció y ha vivido y sigue disfrutando con sus paseos por la ciudad, porque eso de andar es otra de sus aficiones: andar por Cádiz.
Buena gente, buen amigo, buen aficionado y buen gaditano.
Un abrazo