332.- LA GALEONA DE LA VIÑA. La Divina Pastora
3 09 2010
La imagen de la Virgen del Rosario que se denomina popularmente como “La galeona”, no es la única en nuestra ciudad que ha surcado el Atlántico y navegado en este tipo de naves en el transcurso del siglo XVIII. Así la crónicas apuntan a otra que se donó a la Capilla de la Divina Pastora, siendo en esta ocasión su donante D. José de Rojas Recaño, quien era natural de Cádiz y había recibido de sus padres lo que denominaba “su casa principal” en la entonces calle de la Amargura (luego Capuchinos y actual Sagasta). Su educación castrense se había configurado en el Castillo medieval como Guardia Marina y en su trayectoria militar llegó al rango de Teniente General de la Real Armada, Capitán General y Gobernador político y militar de la ciudad de Cartagena en el Levante, donde falleció el 7 de octubre de 1794. Ostentaba además los títulos de Marqués de Casa Rojas y de Conde de Casa Recaño y Caballero de la Orden de Santiago. En la foto de “Pasión y Gloria”, la imagen de la Divina Pastora.
Así pues y centrándonos en el tema que nos ocupa, señalan las crónicas que en 1753 fue cuando “habiendo arribado a este puerto el navío de guerra El Fuerte, que la traía a su bordo como patrona, su comandante D. José Rojas solicitó y obtuvo de la referida corporación trasladarla a la citada capilla, la cual se llevó a efecto el día 14 de octubre del citado año, siendo conducida desde el muelle con asistencia de la cruz parroquial del Sagrario, una diputación del Cabildo secular, el cuerpo de la hermandad y multitud de jefes, oficiales y personas distinguidas: teniendo lugar al siguiente día una solemne fiesta en su obsequio, lo que contribuyó en alto grado a propagar en esta ciudad su culto y devoción”.
Aquella imagen quedó emplazada en el Panteón de la referida Capilla, y sólo se tiene constancia que saliera en procesión en 1867 cuando la guía local informa que “Este año la Archicofradía de la Divina Pastora sacó procesionalmente en la tarde del 15 de agosto, en cuyo día celebra su fiesta, la imagen de su titular que se venera en el panteón de la capilla de su nombre, cuyo religioso acto tuvo lugar en el mayor lucimiento.”
Era tradición que el 15 de agosto la Archicofradía de la Divina Pastora sacara en procesión la imagen de su titular
La misma fuente de información nos indica que a partir de 1868, ya fue la titular del templo la que presidiera aquella procesión de culto externo. Por su emplazamiento en la cripta posiblemente no sufriera desperfectos en los acontecimientos y saqueos que precedieron a la Guerra Civil, aunque desconocemos su estado actual estimamos que entrarán dentro de la restauración que se está llevando en aquella capilla. Sobre este aspecto llamar la atención, de la paralización que ha sufrido este proyecto de rehabilitación sin que se conozca una fecha para su conclusión. Por otro lado se hace necesario que la opinión publica sepa también las expectativas de futuro que planean sobre otro edificio religioso como es el Convento de Santa María del que se desconoce el momento de inicio de sus obras, después de 9 años de permanecer cerrado. En nuestra memoria está el proceso que siguió el tristemente desparecido Convento de los Capuchinos después de años de abandono, allá por la década de los ochenta del pasado siglo. Hemos de pensar sobre todo en la cercanía de una fecha tan significativa como el 2012 cuando la ciudad debe vestir sus mejores galas para enseñar a los visitantes.
José Antonio Fierro Cubiella
Categorias : Artes, Cultura, Historia, Religiosidad
Francisco Baena Jiménez nació en Cádiz el 24 de septiembre de 1949. Jugó en el Tabacalera que entrenaba su padre ‘Rubichi’ y de ahí pasó al Cádiz juvenil. Más tarde jugó en el Balón, en Tercer, a la campaña siguiente firmó por el primer equipo siendo presidente Francisco Márquez Veiga, triunfando en el Cádiz y en la temporada 73/74 fue traspasado al Atlético de Madrid y de ahí al Alavés. En la campaña 77/78 volvió al Cádiz en Primera. Es el máximo goleador en la historia del Cádiz, fue ‘Pichichi’ con la elástica amarilla en la temporada 72/73. Se trata de Paco Baena, un delantero que destacaba por su gran salto de cabeza y su rapidez en la banda izquierda. Llegó al Cádiz juvenil en la campaña 63/64, siendo infantil, y debutó en el campo ‘Ingeniero’ contra el San Antonio. Ganaron los amarillos 4/1 con goles de Pereira (2), Baena y Acosta.
En aquel equipo juvenil, entrenado por el inolvidable Juan Bejarano, figuraban, entre otros, Enrique Martínez, Yanko, Murillo, Pereira, Acosta, Fali, Pastrana, Acedo… Junto a Acedo, Baena fue uno de los jugadores de aquel equipo que alcanzaron la Primera. Baena, estando en el Cádiz, fue preseleccionado por Ladislao Kubala para un encuentro amistoso de la selección española. Con el Cádiz vivió el ascenso de Santander y jugó la primera temporada del Cádiz en Primera. En su etapa inicial en el Cádiz, en Segunda, tuvo la gran oportunidad de jugar con hombres como Carvallo, Eloy, Ibáñez y Machicha. “Ese equipo era impresionante. Merecimos ascender a Primera. ¿Carvallo? Era impresionante. Para mí el mejor jugador que ha venido al Cádiz. Además, con él había jugadores como Eloy o Ricardo Ibáñez. Un auténtico equipo de Primera, pero que se quedó en Segunda. Esa es la verdad”, sentencia. De su paso por el Atlético de Madrid también guarda muy gratos recuerdos. “Allí pasé dos temporadas muy buenas y con grandes jugadores. Mis compañeros me llamaban ‘Piti’ porque siempre tenía puesta la música de ‘Los pitirolos’. Allí coincidí con jugadores como Luiz Pereira, Leivihña, Ayala y Gárate, y como entrenador estaba Luis Aragonés. Ese equipo ganó la Copa Intercontinental. Luego me marché al Alavés y a la temporada siguiente volví al Cádiz en Primera. Era mi ilusión”, concluye. (A.Díaz).
Losada estuvo dos temporadas en el primer equipo del Cádiz y al cumplir el contrato se marchó al Chiclana para a la siguiente temporada, con 21 años, fichar por el Club Deportivo San Fernando, que era uno de los gallitos para conseguir el ascenso, pero la suerte le fue esquiva. En plena pretemporada, Pepe Losada sufrió un terrible accidente de tráfico al ser arrollado por un coche cuando paseaba con su novia por la avenida y eso le obligó a estar durante una larga temporada fuera de los terrenos de juego.”Fue terrible y lo pasé muy mal. Eso me dejó bastantes secuelas que prácticamente me obligarían a dejar el fútbol. Ya no fui el mismo de antes”, reconoce. Losada es un enamorado del fútbol y del Cádiz. Sobre el fútbol actual y el de antes, Pepe Losada lo tiene claro: “el fútbol ha cambiado bastante. Hoy hay más igualdad y se impone la preparación física. Siempre me encantó Beckenbauer, y de los españoles, Velázquez. con Manoli Benítez Gomar. Tiene dos hijos Salió de la cantera cadista. Jugó en el Santo Domingo y de ahí pasó al Balón juvenil En edad juvenil debutó con el Balón en Tercera División En la temporada 64/65 firmó por el Cádiz y con 17 años lo hizo debutar Julio Vilariño en Segunda División A en el campo de Vallejo contra el Levante en Valencia Estuvo dos temporadas en la primera plantilla amarilla Luego jugó en el Chiclana, San Fernando y se retiró muy joven. (A.Díaz).





Andrés González Ponce nació en Cádiz el 22 de marzo de 1949. Pasó por el equipo de los Salesianos, Balón juvenil, Balón en Tercera y saltó al Cádiz en la temporada 69/70. En la 72/73 fue traspasado al Madrid, donde estuvo dos campañas con Miguel Muñoz. Más tarde fue cedido al Castellón. Volvió al Madrid hasta cumplir su contrato. Firmó por el Portuense, en Segunda B, y seguidamente se fue al Levante. Durante años fue el responsable de la cantera del Cádiz junto a Juan Antonio.
“Es verdad que firmé en el Madrid para ser el sustituto de Zoco, pero cuando Ignacio se retiró el técnico optó por colocar a Pirri de libre y éste era un monstruo. En mi opinión es el mejor jugador de aquella época que había en España”, comenta Andrés. El jugador gaditano no fue internacional, pero en una ocasión fue preseleccionado para un partido contra Irlanda del Norte y al final no fue citado para el choque. Con el Madrid ganó una Liga y una Copa del Rey y guarda un gran recuerdo de su paso por la entidad que entonces presidía Santiago Bernabéu. “Ese club es el más grande del mundo. Yo recuerdo que el presidente, acompañado de doña María, fue a visitarme al hospital cuando me operaron de pubis por primera vez. Eso se me quedó grabado porque yo no era un jugador titular”, recuerda. De su salida del Madrid explica que “la verdad es que me faltó continuidad, pero en ese equipo había jugadores de la talla de Velázquez, Pirri, Amancio… y Miguel Muñoz no era partidario de dar oportunidades a los jóvenes en aquellos momentos. La verdad es que la llegada de Miljanic tampoco mejoró la cosa. Al cumplir mi contrato me marché al Portuense y me quedé esperando la llamada del Cádiz. El equipo amarillo se interesó por mí teniendo aún contrato con el Madrid, pero al pedirle un traspaso el Cádiz se retiró. Al final de esa temporada quedé libre y nadie del Cádiz me llamó, algo que me sorprendió bastante”, reconoce. “Luego -prosigue Andrés- firmé por el Portuense, que estaba en Segunda B, pero muy pronto llegó el Levante y me fui allí, donde jugué dos temporadas. Volví al Racing y ahí me quedé de segundo con Manolo de la Torre”, apunta. (A.Díaz).






















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